Anakao

Largas playas de arena blanca 
La cima de las maravillas naturales de Madagascar 
El reino de los lémures

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Anakao

Un pueblo pesquero en el océano Índico

Entre las joyas que verás en un crucero MSC por Sudáfrica se encuentran los puertos de la costa de Madagascar. Durante tus vacaciones a bordo de un barco MSC visitarás destinos remotos que quedarán grabados en tu memoria.

Anakao es el ejemplo perfecto del pueblo ideal de la costa del océano Índico: casas bajas, matorrales, barcos pesqueros con velas blancas en dique seco, largas playas de arena blanca y aguas turquesas.

Al desembarcar en Anakao descubrirás un puerto repleto de relajados pescadores. Estos te llevarán a descubrir las playas más bonitas de la isla, situadas a pocos pasos de este magnífico lugar. Entre las excursiones que ofrece MSC Cruceros te recomendamos aquellas dedicadas a la belleza natural de Madagascar. Esta isla goza de una biodiversidad muy particular: durante tiempos prehistóricos albergaba animales tan únicos como el hipopótamo enano, del cual se han encontrado fósiles en la isla, y hoy en día es el reino de los lemúridos, esos primates de grandes ojos con curiosas colas de rayas blancas y negras.

Al sur de Anakao, una excursión imprescindible te llevará al Parque Nacional de Tsimanampetsotsa, una reserva natural para las especies endémicas de Madagascar y área protegida desde hace más de 50 años. El lago del mismo nombre, cuya mera existencia es un verdadero milagro debido a las escasas lluvias de esta parte del mundo, alberga una gran colonia de flamencos rosas. Con sus característicos animales (especialmente reptiles) y extensiones de plantas espinosas, baobabs y dunas de arena, Anakao es un lugar tan mágico que querrás volver en tu próximo crucero para descubrirlo una y otra vez.

Must see places in Anakao

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    Madagascar

    Una reserva natural del tamaño de todo un condado
    Una reserva natural del tamaño de todo un condado

    Un crucero por Madagascar a la búsqueda de lo extravagante y de lo exótico rara vez decepciona. Este gigantesco y verde laboratorio de teorías de la evolución se separó de África hace tanto tiempo que ha desarrollado una asombrosa variedad de flora y fauna endémicas.

    Muchas de sus especies son realmente peculiares, desde gecónidos que se camuflan a la perfección hasta camaleones y ranas de colores chillones. Pero los protagonistas de unas vacaciones en Madagascar, las criaturas que todo el mundo quiere ver, son los acrobáticos lémures, de grandes ojos y tierna mirada.

    Incluso los paisajes tienen algo sobrenatural: si los recorres a lo ancho y a lo largo, te sorprenderán los extraños pináculos dentados, las colinas con bultos y los imponentes baobabs. La cultura malgache también es muy peculiar. A día de hoy, aún sobreviven muchas de las costumbres lingüísticas y culturales de los primeros habitantes de la isla, que eran malayo-polinesios. Los visitantes oirán hablar a menudo de fady, que quiere decir “tabú”: hechos que deberían evitarse por miedo a ofender a sus antepasados y alterar así el equilibrio del mundo.

    Por ejemplo, señalar un objeto sagrado o bañarse en algunos ríos, es fady. Ser cuidadoso con esas costumbres te ganará su respeto, y es fundamental si te invitan a algún ritual tradicional como el Famadihana, el Regreso de la Muerte.